¡Argg…! Qué rabia
Octubre 11, 2008
Odio:
- Las cosas que odio.
- Las toallas mojadas.
- Las toallas húmedas.
- Las toallas con sabor a sal del mar.
- Las toallas con arena.
- La sal del mar.
- El mar.
- La arena.
- La playa.
- La ropa que huele mal.
- Los calcetines que no huelen bien.
- Los jabones con según qué olores.
- El sonido producido por las uñas al ser arrastradas por la tela.
- La cebolla no cocinada.
- La cebolla.
- Los plátanos.
- La comida que se come con cuchara.
- El aceite de oliva.
- El aceite.
- El queso de El Caserío.
- Los bocatas.
- El color naranja-medicamento.
- El olor de la saliva.
- Los días soleados.
- El Sol.
- El calor.
- El verano.
- La primavera.
- Que la rueda de mi ratón no funcione.
- Que intente encender el móvil y vea que no tiene batería.
- Que intente llamar a alguien con el móvil y vea que no tengo saldo.
- Los paraguas.
- Los pantalones cortos.
- La ropa incómoda.
- La moda.
- La música pop.
- La música española.
- Cualquier cosa española.
- La música chunga-chunga.
- El reguettong o como se escriba y sus correspondientes variantes.
- Todas las religiones.
- A Dios, aunque exista.
- Que la tinta de mi bolígrafo favorito se termine.
- Que escriba mis apuntes en limpio y me dé cuenta de que no me gusta la letra.
- Que tenga que repetir mis apuntes por causas varias.
- Los libros de Harry Potter.
- Harry Potter.
- Los cartapacios.
- Las agendas de clase.
- Todo lo anterior.
The money is for sleeping
Septiembre 29, 2008
Singing la la la la la la ehh, and the night over london hey.
- ¿Qué es eso? – Asombrado quedó.
- Jaja, ¿Acaso no me reconoces, soy yo, aquel que te visitó hará un mes?. – dijo.
La claridad parecía seguir siendo la misma, pero esta vez veía sombras cercanas a el, parecen querer comerselo.
- Veo que todo sigue igual, misma claridad, mismas rocas cubriendote…, pero espera, esta vez pareces cargar con algo más ¿una responsabilidad quizás?. – dijo.
- Desde tu visita no entiendo nada, ha pasado el tiempo en nada, pero me siento más cargado, antes estaba falto de presión.
- Ah.. ¿sí?, visto lo visto te tendré que dar esto, conservalo hasta mi próxima visita, se llama responsabilidad, venía con manueal de instrucciones pero… he creido olvidarlo, quizás me haga falta también a mi.
- Pe.. pe.. Pero.. , ¿quién eres?
- Si bien quieres saber la respuesta, reflexiona lo dicho… saca tu propia conclusión y canta la la la la la la ehh. Una pista, sólo quiero que esas sombras te sirvan algo más.
PD: La primera parte está aquí
Stay hungry, stay foolish.
Septiembre 28, 2008
Inspiración. El 8 de Mayo del año 2007 descubrí uno de los motivos más importantes por el que quizás estoy donde y como estoy. Steve Jobs ha sido mi ideal; es mi ideal.
¿Debería de estar riendo?
Septiembre 20, 2008
No sé si debería de estar pensando en todo lo que no sé, no sé si debería de…
Las clases para mi también empezaron, no me supuse ningún problema rehacer una rutina y muchos menos estudiar. De entre varias cosas que podría decir he eligido no decir ninguna, pero sin embargo, no me da miedo, sólo lo creo ya repetido, si no es así me da igual.
A mi lado tengo una torre con libretas, hojas y encima mi estuche, esta noche pasaré a limpio los apuntes en sucio, y repasaré de ingles, física y química y matemáticas, aún teniendo mañana para repasar algo más y para tener el día libre.
Hoy he salido y no he hecho nada, por lo tanto usare el tiempo de noche cuando no haya nadie con quien hablar en el messenger, aunque prefiero no tener cosas que decir. Mañana tengo pensado no salir y jugar a la Wii con mis nuevos juegos y luego estudiar de física y química para el examen del jueves, así me siento satisfecho y liberado, tendré todo al día.
El lunes tendré que ir a comprar más libretas, este año los profesores se han empeñado en ellas y menos archivador, por lo tanto más peso en la mochila este curso. Los libros que me faltan están agotados, a penas nadie los tiene, tendré que hacer fotocopias para estar al día, hasta que lleguen.
Por cierto, tengo que formatear el ordenador.
Cuestión de perspectiva
Septiembre 2, 2008
Este domingo me fui a un hotel para pasar el día. Me lo pasé bastante bien. Lo que me gusta de este hotel, al que voy desde hace cinco años, es que tiene dos piscinas: una exterior, bastante grande y con curvas, y otra interior, más pequeña, rectangular y con una sauna al lado.
La verdad es que no me bañé en la piscina exterior. Preferí tomar el sol en una explanada que hay subiendo unas escaleras. En realidad es un campo de golf, pero nunca juega nadie, y el césped está cuidado, corto y suave. Siempre me gusta tumbarme ahí, con una toalla y con mi mochila, que hace de almohada. No hay nada que haga ruido, salvo mi iPod, que escucho a todas horas. Una media hora más menos arriba y luego a girarse de espaldas. Lo suficiente para no quemarme teniendo en cuenta que no me pongo protector solar.
Mientras estoy tumbado, con el estómago hacia abajo, no suelo posar la cabeza hacia un lado, sino que la pongo hacia adelante, con la bardilla apoyada en mi mochila, mientras escucho música. Entonces es cuando cierro los ojos, y descanso.
Pero esta vez no los tenía cerrados. ¿Qué veían mis ojos? Un mundo en miniatura. Un mundo pequeño pero extenso para los ojos de las hormigas que habitaban ese mundo. De pronto, el cesped me parecen árboles, un bosque entero, si cabe. Entre árbol y árbol, que antes eran hojas de césped, veo gotas de agua, procedentes de los aspersores que humedecían el césped, y que ahora son grandes nubes cargadas de agua que dejan derramar su agua cada siete horas, el tiempo programado por los jardineros.
Mis ojos están tan cerca del césped que cada hormiga me parece gigante. Se distingue claramente cada parte de su diminuto y grande cuerpo. Miro a ras del césped, llegando mi vista hasta la valla que delimita el mundo, y sólo veo hermosura. Las gotas de agua, que reposan en cada hoja, imperceptibles si miras desde más lejos, sólo consiguen que esa sensación de estar en otro mundo sea más real. Cuestión de perspectiva, ¿no?.
Oh, oh, oh, y una botella de ron
Agosto 27, 2008
A la mierda. Eso es. A la mierda. Simple y llanamente. A la mierda. ¿A la mierda qué? Todo. A veces desearía estar solo en este mundo y en el otro. El único ser humano habido y por haber.
A la mierda. Quiero estar solo delante de mi escritorio, sentado, con un silencio tan abrumador y estremecedor que se sintiesen los latidos de mi corazón a millas de distancia. Sentir una gota de mi sudor caer al suelo y oír cómo se derrumba un glaciar. Quiero golpear con el puño mi escritorio y sentir un terremoto en el Sahara. El mismo terremoto que siento cada vez que lo pienso: a la mierda.
¿Llorar? No soy tan débil. ¿Rabia? No soy capaz. ¿Impotencia? Tal vez. Un tal vez muy posible. La inspiración, mi inspiración, juega al escondite conmigo cada noche. ¿Se esconde entre mis sábanas?
A la mierda. Quiero desgarrar mi voz gritando al cielo que quiero algo más y la única respuesta que recibo de él es un eco ensordecedor. Mi eco. Mi eco. Porque, aunque no esté solo, aunque la calle en la que estoy caminando esté llena de personas, estoy solo, porque quiero estar así.
Eterno e infinito
Agosto 22, 2008
Y aquí estamos otra vez. Un ciclo interminable. Ahora mismo veo así la vida: un día tras otro, día y noche, sí y no. Te duermes, te levantas, vives, y esperas que llegue la noche para volver a dormir y volver a esperar a despertarte. Esperas para esperar. Tú te crees que eres consciente de lo que haces, pero amigo, tú eres el que menos consciente está. Somos humanos, cometemos delitos cada vez que pensamos. Siempre dije que nuestro mayor defecto es razonar, siempre lo digo y siempre lo diré. No razonamos, pensamos de forma que, inconscientemente, los factores que nos rodean nos beneficien. Eso es a lo que el ser humano, nosotros, llamamos razonar.
Somos el animal menos racional. Somos salvajes, y el humano es un lobo para el humano. No espero que quien haya leído esta frase haya entendido su significado, pero estoy seguro de que si se fija en el día a día, en cada día que el ser humano se levanta de su lecho, vive, duerme y vive entre los demás de su “especie”, sobreviviendo entre ellos y defendiéndose psicológicamente, entenderá mejor su significado.
Hay personas que viven la Vida antes de morir, y hay personas que consideran la Vida como un precio que tienen que pagar para poder morir.
Again
Agosto 19, 2008

Ayer llegué de Munich. Ayer llegué a mi casa. Después de media hora de retraso en el aeropuerto y dos horas a unos cuantos kilómetros de altura, me estaba duchando en mi casa, otra vez. Hoy es día 19. Falta menos de un mes para empezar con mi rutina diaria. 15 de Septiembre. Mi rutina diaria. Interesante lo que he estado haciendo hasta ahora, y mucho más interesante lo que quiero hacer.
Desde hace unas semanas tengo la incomprensible necesidad de hacer algo grande. Romper con todo. Volver a empezar, otra vez. Otra vez. A la vez me siento impotente. No sé por dónde empezar. Será que me he oxidado de tanto estar ciego durante unos cuantos meses. Algo no muy habitual en mí. Nada habitual.
Soy como dos personas: una de ellas siempre dice: “Empieza ahora, es el momento”. La otra siempre se chilla: “No, ¿acaso importa?”.
¿A quién escuchar? ¿Tengo que escuchar?
¿Negro?
Agosto 18, 2008

- ¿Por qué?
- ¿Por qué qué?
- Por qué tienes esos sueños.
- Ah, eso.
- Claro.
- No lo sé. ¿Tú lo sabes?
- Claro que no. Por eso pregunto.
- Ah. Ya te he dicho que lo único que veo es negro.
- Negro.
- Sí, negro.
- ¿Sabes qué significa?
- Sí.
- Antes te lo he preguntado y me has dicho que no lo sabías.
- No.
- Sí.
- Vale.
- ¿Sabes?
- Qué.
- Estoy a punto de despertarme.
- Ah, vale.
- Hasta mañana.
- Hasta mañana.
- Procura no soñar mientras sueñas. Eso sólo lo hacen los que están perdidos.
- Yo lo estoy.
- No lo estás, solo que no lo sabes.
- Vale.
Noche
Agosto 13, 2008
Mañana a estas horas posiblemente esté sentado en el borde de un puente viendo pasar un río cerca del centro de Munich. Cuatro días pasaré en la capital alemana, intentado desconectar de todo lo rutinario con la leve esperanza de volver a mi vida diaria con un poco más de mentalidad y ganas de que llegue el futuro.
Puede sonar extraño, pero a veces tengo la impresión de que en los momentos en los que soy feliz, intento no ilusionarme y saltar de la silla con ganas de hacer algo grande. Puede que sea consecuencia de cómo soy, o de cómo creo que soy.



